Hoy a casi 6 meses de mi cirugía puedo trotar sí quiero todos los días, no me duele ni la espalda ni las piernas, puedo tener un absoluto control de cuanto y qué cómo, poder ir a cualquier lugar y conseguir ropa para mí del estilo que me gusta y de los colores que me gustan. Hoy en día la cirugía me ha dado salud, pero también me devolvió mi juventud, tengo mucha más autoestima, tengo más cariño por mi cuerpo, me siento feliz y agradecida.